Hay ocasiones en las que llegas a algún lugar y descubres paraísos. Me gustaría abrir una nueva categoría en el blog, dedicada a esos lugares que no se deberían perder en la memoria.
Son lugares perdidos, abandonados, escondidos… que por una u otra cuestión me parecen maravillosos. Unas veces diré su ubicación, y otras no, que hay mucho bestia suelto.
Y, en primer lugar, Vallejo de Orbó, en la provicia de Palencia, casi rozando con Cantabria.










Hay tantos.
Uno famoso sobretodo a raíz de la novela de Julio Llamazares- La lluvia amarilla, y no es otro que Ainielle (Huesca). Es muy intenso y espiritual subir allí, llegar a la Iglesia (medio en ruinas) y leer y firmar en el libro de visitas… Lo recomiendo